Un impactante accidente de tránsito ocurrió en las últimas horas en la intersección de Argerich y Finocchietto, en el partido de Hurlingham, cuando un conductor perdió el control de su vehículo y terminó incrustándose contra el frente de una clínica, provocando importantes daños materiales en el edificio.
El episodio generó alarma entre vecinos y transeúntes de la zona, quienes escucharon un fuerte estruendo y rápidamente dieron aviso a las autoridades al observar el vehículo incrustado contra la estructura del establecimiento.
Según la información recabada en el lugar, el vehículo involucrado es un Chevrolet Onix, patente AH273OY, que terminó impactando contra el frente del edificio tras subir a la vereda y atravesar parte de la mampostería del lugar.
Producto del impacto, una importante sección del muro de ladrillos se desprendió, dejando restos de mampostería esparcidos sobre la vereda y parte del acceso del establecimiento.
El automóvil quedó prácticamente incrustado dentro de la estructura, evidenciando la violencia del choque que generó daños significativos en la pared exterior del edificio.
Personal policial y agentes de tránsito se hicieron presentes en el lugar para intervenir en el procedimiento, controlar la situación y realizar las pericias correspondientes.

En el sitio fue identificado F. Ariel, de 37 años, nacido en Haedo, quien se encontraba en el lugar al momento de la intervención.
También fue identificado E. Nicolás, quien conducía el Chevrolet Onix involucrado en el siniestro.
De acuerdo a las primeras informaciones, el conductor habría perdido el control del vehículo por motivos que aún se intentan establecer, lo que provocó que terminara subiendo a la vereda e impactando contra la clínica.
La fuerza del choque provocó el derrumbe parcial del muro de ladrillos ubicado junto al acceso del establecimiento, generando importantes destrozos en la estructura.
A pesar de la violencia del impacto y de los daños materiales ocasionados, no se reportaron personas heridas de gravedad como consecuencia del hecho.
Sin embargo, el episodio generó preocupación debido a que el conductor se encontraba bajo los efectos del alcohol al momento del accidente.

Personal de tránsito realizó el correspondiente test de alcoholemia, cuyo resultado arrojó 2,34 gramos de alcohol por litro de sangre.
Se trata de un nivel extremadamente elevado, muy por encima de los límites permitidos por la normativa vigente para la conducción de vehículos.

Este nivel de alcohol en sangre afecta seriamente la coordinación motriz, el tiempo de reacción y la capacidad de percepción del entorno.
Tras confirmarse el resultado positivo, se labraron las actuaciones correspondientes por alcoholemia positiva y daños materiales.
El vehículo quedó con importantes daños en su parte delantera y debió ser retirado posteriormente mediante asistencia mecánica.
Por su parte, el frente del edificio afectado también sufrió importantes destrozos estructurales que deberán ser reparados.
Vecinos del lugar señalaron que el fuerte impacto se escuchó a varias cuadras de distancia y generó preocupación inmediata en el barrio.
Al salir a la calle, muchos se encontraron con la escena del automóvil incrustado en la pared de la clínica y los restos de ladrillos esparcidos sobre la vereda.
Las autoridades trabajan ahora en la reconstrucción de la mecánica del hecho para determinar con precisión cómo ocurrió el siniestro.
Desde organismos de seguridad vial recuerdan que incluso pequeñas cantidades de alcohol pueden afectar la capacidad de conducción.
Las actuaciones continúan bajo intervención de las autoridades correspondientes, mientras se analizan las responsabilidades del conductor involucrado en el hecho.












