Megaoperativo en La Matanza: desarticulan parte de la banda narco “Calderón” tras una investigación iniciada por un doble homicidio

Un amplio operativo realizado por efectivos de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de La Matanza permitió desarticular parte de una organización criminal dedicada al narcomenudeo que operaba en zonas cercanas al río Matanza.

Los allanamientos se llevaron adelante este 12 de marzo como resultado de una extensa investigación judicial que se inició en septiembre de 2024. La causa está vinculada a un doble homicidio y a una organización dedicada a la comercialización de estupefacientes que operaba en distintos sectores de la zona ribereña del distrito.

La investigación comenzó el 1 de septiembre de 2024, cuando el Ministerio Público Fiscal solicitó la intervención de la DDI La Matanza en el marco de la búsqueda de V. A. L. (28) y A. A. B. M. (14), quienes habían sido reportadas como desaparecidas.

A partir de ese momento, los investigadores comenzaron a realizar tareas de campo, entrevistas y rastrillajes en diferentes sectores cercanos al río Matanza y arroyos de la zona. Durante esos trabajos iniciales se obtuvieron los primeros indicios que vinculaban a las víctimas con personas relacionadas con la venta de estupefacientes.

Las averiguaciones permitieron establecer la posible existencia de una organización criminal dedicada al narcomenudeo que operaba en asentamientos y sectores cercanos al río. Los investigadores comenzaron entonces a profundizar las tareas de inteligencia para identificar a los integrantes de esa estructura.

En medio de esas tareas investigativas, personal de la DDI La Matanza fue atacado a tiros por integrantes de la organización mientras realizaban recorridas en el sector.

A raíz de ese episodio se inició una causa paralela por tentativa de homicidio agravado contra personal policial.

El 11 de septiembre de 2024, durante rastrillajes realizados en la zona costera del arroyo Don Mario y el río Matanza, los investigadores hallaron los cuerpos sin vida de las dos mujeres buscadas. El descubrimiento se produjo en jurisdicción de González Catán.

Tras el hallazgo, la causa fue recaratulada como doble homicidio, pasando a intervenir la fiscalía correspondiente especializada en este tipo de delitos. A partir de ese momento la investigación tomó una nueva dimensión.

Con el avance de las tareas investigativas, los detectives lograron reunir testimonios y otros elementos de prueba que señalaban como presunto autor material de los crímenes a H. S. P. B., alias “Pancuca”, señalado como uno de los líderes de una organización narco conocida como la “Banda de Calderón”.

De acuerdo con lo establecido en la investigación, el sospechoso se adjudicaba los asesinatos ante otras personas de su entorno y mantenía una posición de liderazgo dentro de la estructura criminal.

A partir de estas evidencias, durante el 10 de septiembre de 2024 se realizaron los primeros procedimientos que permitieron la aprehensión de tres integrantes de la organización vinculados con las actividades ilícitas investigadas.

Posteriormente, el 27 de diciembre de 2024, se llevaron adelante nuevos allanamientos en distintos domicilios relacionados con la banda. En ese marco, los investigadores lograron detener a otros tres integrantes, entre ellos al propio P. B, considerado uno de los jefes del grupo criminal.

Pese a estos resultados, los investigadores sospechaban que la organización continuaba operando en la zona bajo nuevas formas de conducción. Por ese motivo la fiscalía dispuso profundizar la investigación sobre la estructura narco.

En ese contexto, el 3 de abril de 2025 se realizaron once allanamientos simultáneos en distintos puntos ubicados en la zona cercana a la vera del río Matanza y sectores aledaños.

Previo a esos operativos, los investigadores realizaron tareas de vigilancia encubierta y monitoreos mediante vehículos aéreos no tripulados (drones), que permitieron documentar maniobras de comercialización de estupefacientes en distintos puntos del área investigada.

Como resultado de esos procedimientos fueron aprehendidos cuatro integrantes de la organización criminal y se secuestraron cantidades de droga, armas de fuego y otros elementos vinculados a la actividad ilícita.

Además, durante esos operativos el personal policial procedió a la destrucción de campamentos precarios que eran utilizados por los integrantes de la banda como puntos de resguardo y distribución de estupefacientes.

Con el análisis posterior de los teléfonos celulares secuestrados y el avance de nuevas tareas investigativas, los detectives lograron establecer que la organización seguía activa pese a las detenciones anteriores.

Según determinaron los investigadores, el liderazgo de la estructura habría quedado en manos de I. E. C. L, alias “Keloke”, y A. A. G, conocido como “Meca”.

Ambos sospechosos eran señalados como los encargados de coordinar la distribución de droga y supervisar distintos puntos de venta que funcionaban en la zona ribereña del río Matanza.

Con las pruebas reunidas, entre ellas seguimientos, análisis de comunicaciones y filmaciones obtenidas mediante drones, la Justicia autorizó nueve nuevas órdenes de allanamiento.

Los procedimientos se llevaron adelante el 12 de marzo de 2026 con la participación de personal de la DDI La Matanza y grupos especiales de irrupción.

Durante el operativo principal, realizado en un punto de venta conocido como “Calderón”, los efectivos lograron localizar a C. L y G.

Según indicaron fuentes policiales a Oeste Noticias, al advertir la presencia policial ambos sospechosos efectuaron disparos con armas de fuego contra los efectivos, aunque afortunadamente ninguno de los agentes resultó herido.

Tras ser reducidos, los investigadores procedieron a la aprehensión de ambos y de otros cuatro hombres que se encontraban en el lugar y que fueron vinculados con la actividad investigada.

En los allanamientos realizados se secuestraron más de 600 dosis de pasta base, cocaína fraccionada, más de medio kilo de marihuana, cuatro pistolas calibre 9 milímetros —varias de ellas con la numeración suprimida—, una carabina calibre .22, municiones de distintos calibres, teléfonos celulares, documentación, una libreta con anotaciones vinculadas a la venta de droga, bolsos y aproximadamente 300 mil pesos en efectivo.

Además, entre las armas incautadas se encontró una pistola que registraba pedido de secuestro por robo en una causa judicial anterior.

Por disposición del Ministerio Público Fiscal, C. L y G. quedaron imputados por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, portación ilegal de arma de fuego, tentativa de homicidio agravado contra personal policial y encubrimiento.

En tanto, los otros cuatro hombres fueron imputados por averiguación de ilícito, quedando a disposición de la Justicia.
Los detenidos fueron trasladados a sede judicial para prestar declaración en la primera audiencia correspondiente, mientras continúan las diligencias judiciales en el marco de la causa.

La investigación sigue abierta y no se descarta que en las próximas semanas puedan surgir nuevas detenciones vinculadas a la organización criminal que operaba en esa zona del conurbano bonaerense.