Un violento episodio se registró este martes por la noche en González Catán, partido de La Matanza, donde un intento de robo a un efectivo policial derivó en un enfrentamiento armado que terminó con un delincuente muerto, otro detenido y el agente baleado.
El hecho ocurrió cerca de las 20.30 en la intersección de Cazón e Inca, cuando un policía que se encontraba de civil llegaba en moto a la vivienda de un amigo, también integrante de la fuerza. En esas circunstancias, fue sorprendido por dos delincuentes armados que intentaron sustraerle el rodado.
Según fuentes policiales consultadas por Oeste Noticias, el efectivo dio la voz de alto y se produjo un intenso intercambio de disparos en plena vía pública.
Durante el tiroteo, el policía recibió al menos tres impactos de bala: uno en la mano, otro en el brazo a la altura del hombro y un tercero en la zona intercostal. Herido, fue asistido por una vecina que lo trasladó de urgencia a un centro de salud, donde permanece internado bajo observación.
En tanto, uno de los delincuentes cayó abatido en el lugar. Su cuerpo fue hallado sobre la vereda y, tras las primeras pericias, se confirmó que entre sus prendas tenía el teléfono celular de la víctima, lo que refuerza la hipótesis del intento de robo.
El segundo sospechoso logró escapar en un primer momento, lo que dio inicio a un operativo cerrojo. En ese contexto, el fiscal de la causa dispuso de manera inmediata que se realice un relevamiento en hospitales de la zona para detectar posibles ingresos de personas heridas de arma de fuego.
Esa rápida directiva resultó clave: pocas horas después se estableció que un joven había ingresado herido a un hospital, trasladado en un automóvil Renault Clio de color negro.

A partir de esa información, efectivos policiales comenzaron a seguir el vehículo y lograron interceptarlo. Dentro del rodado, más precisamente en el asiento trasero, los agentes encontraron un arma de fuego, presuntamente utilizada en el hecho.
El sospechoso fue finalmente detenido y, según se supo, había ingresado al hospital en ropa interior, lo que llamó la atención del personal médico y terminó siendo un dato clave para su identificación.
En la escena del enfrentamiento, los investigadores también secuestraron una motocicleta abandonada sin patente, que habría sido utilizada por los delincuentes, además de varias vainas servidas esparcidas sobre la calzada.
Asimismo, fue incautada el arma reglamentaria del policía, una pistola calibre 9 milímetros, la cual será sometida a peritajes balísticos.
Personal de Policía Científica trabajó en el lugar junto a otras fuerzas, realizando pericias, relevamiento de cámaras de seguridad y búsqueda de testigos para reconstruir la secuencia completa del hecho.
La causa quedó a cargo del fiscal Claudio Fornaro, quien dispuso una serie de medidas urgentes que permitieron avanzar rápidamente en el esclarecimiento del caso, entre ellas la búsqueda en centros de salud, la identificación del sospechoso herido y su posterior detención.
La investigación continúa bajo la carátula de “tentativa de robo y homicidio”, mientras se analizan las pruebas recolectadas para determinar con precisión la mecánica del tiroteo.
Por estas horas, los investigadores consideran que la rápida intervención judicial fue determinante para resolver el caso en pocas horas y dar con el segundo implicado.












