Avanza la causa por el homicidio del oficial: hallan la Amarok del hecho y detienen a una mujer

Un brutal hecho de inseguridad terminó con la vida de un efectivo policial en el partido de La Matanza y desató un amplio operativo que, en las últimas horas, permitió secuestrar el vehículo utilizado por los delincuentes y concretar una detención clave en la causa.

La víctima fue identificada como Mauro Fabián Molina, de 42 años, oficial de la Policía bonaerense que se desempeñaba en el área de Delitos Federales.

El hecho ocurrió el pasado 21 de abril en una avícola ubicada sobre Juan Manuel de Rosas, en la localidad de Isidro Casanova.

Según pudieron reconstruir los investigadores, Molina se encontraba de civil y franco de servicio realizando tareas de custodia y cobranzas para una empresa privada, cuando fue sorprendido por al menos dos delincuentes armados.

En ese contexto, los asaltantes lo interceptaron cuando descendía de una camioneta Volkswagen Amarok blindada. Se presume que aguardaron el momento exacto en que el efectivo abría el vehículo para abordarlo y concretar el robo.

Siempre de acuerdo a las primeras pericias, los agresores le sustrajeron dinero en efectivo y, ante una posible resistencia, le dispararon en varias oportunidades. Luego escaparon del lugar llevándose también el arma reglamentaria del policía.

Molina fue trasladado de urgencia al Hospital Paroissien, pero pese al esfuerzo del personal médico falleció a raíz de las graves heridas de arma de fuego.

A partir de ese momento, se desplegó una intensa investigación encabezada por la UFI de Homicidios de La Matanza, a cargo del Dr. Arribas, junto a la DDI La Matanza, cuyo trabajo articulado permitió avanzar rápidamente en el esclarecimiento del caso.

El análisis de cámaras de seguridad, testimonios y rastreos tecnológicos resultó determinante para reconstruir la secuencia del hecho y establecer la ruta de escape de los autores.

Gracias a esas tareas, se logró identificar el domicilio desde donde partió y al que regresó la camioneta utilizada en el ataque, una Volkswagen Amarok gris sin dominio visible.

Con estos elementos, el fiscal Arribas ordenó un allanamiento de urgencia, que arrojó resultados altamente positivos: en el lugar fue secuestrado el vehículo utilizado en el crimen, el cual había sido modificado para dificultar su identificación.

Peritos constataron que la camioneta presentaba alteraciones recientes, como cambios en su estructura y pintura en llantas, además de signos de haber sido limpiada con productos químicos para eliminar rastros.

Durante el procedimiento también se incautaron elementos de interés, como prendas de vestir, guantes, muestras de ADN y otros objetos vinculados a la investigación.

En el mismo operativo fue aprehendida una mujer de 61 años, acusada de encubrimiento, quien sería madre de uno de los principales sospechosos.

Según se estableció, el prófugo —identificado como Arnaldo Andrés Aquino— se encontraba bajo arresto domiciliario con tobillera electrónica, pero se habría retirado del lugar el mismo día del hecho.

Los investigadores determinaron además que presenta características físicas coincidentes con uno de los atacantes captados en las cámaras de seguridad.

El sospechoso cuenta con antecedentes por delitos graves, lo que refuerza la hipótesis de su participación directa en el crimen.

Actualmente permanece prófugo y es intensamente buscado, mientras continúan las tareas para dar con el resto de los integrantes de la banda.

La causa fue caratulada como homicidio criminis causae, una de las figuras más graves del Código Penal, que contempla la pena de prisión perpetua.

El avance del caso pone de relieve el trabajo coordinado entre la fiscalía y los investigadores, que permitió en pocas horas obtener resultados concretos en una causa de extrema complejidad.

La investigación continúa en curso y no se descartan nuevas detenciones en las próximas horas.