Un chofer de Uber fue asesinado durante la madrugada de este jueves 6 de agosto en el barrio San Javier, de Virrey del Pino, partido de La Matanza, cuando dos motochorros intentaron robarle la camioneta en la que trasladaba a una pasajera.
La víctima fue identificada como Claudio Marcelo Killing, de 52 años, domiciliado en Castelar. El crimen ocurrió en la esquina de Río Orinoco y Corrales, alrededor de las 3 de la madrugada.
Según reconstruyeron los investigadores a partir del testimonio de la pasajera y de otra testigo, una mujer había pedido un Uber para su madre. Ambas caminaron hasta una calle principal para abordar el vehículo, una Renault Kangoo gris. Cuando la pasajera ya había subido y el conductor inició la marcha, fueron interceptados por una motocicleta negra de gran porte con dos delincuentes vestidos de negro.
El acompañante descendió armado, se acercó al utilitario y, bajo amenazas, le exigió al conductor que entregara la camioneta. Lejos de detenerse, Killing le pidió a la pasajera que se agachara y aceleró para escapar. En ese momento, mientras el asaltante se colgaba del vehículo durante una maniobra de giro, efectuó al menos tres disparos.
Dos de los proyectiles impactaron en el cuerpo del conductor, provocándole heridas mortales. Tras los disparos, los delincuentes escaparon en la motocicleta en dirección a la Ruta Nacional Nº 3, mientras que la Kangoo terminó volcando a pocos metros.
La pasajera logró salir ilesa gracias a que se había agachado dentro del vehículo. Vecinos de la zona acudieron rápidamente, enderezaron la camioneta e intentaron asistir al conductor, quien permaneció con vida durante algunos minutos hasta que finalmente falleció.
La investigación quedó en manos del fiscal Diego Rulli, titular de la UFI de Homicidios del Departamento Judicial La Matanza, quien se presentó en el lugar y ordenó preservar la escena, el trabajo de los peritos y un amplio relevamiento de cámaras de seguridad.
Fuentes de la investigación indicaron que, al momento del hecho, la mayoría de los comercios de la zona permanecían cerrados, lo que dificultó la obtención inmediata de registros fílmicos. Sin embargo, durante la mañana comenzaron a analizar cámaras particulares y no se descarta que los homicidas hayan participado de otro robo cometido minutos antes en las inmediaciones.
Por el momento, los autores permanecen prófugos y la causa fue caratulada como homicidio. La principal hipótesis apunta a un intento de robo que terminó con el asesinato del trabajador mientras intentaba proteger a su pasajera.












