Un accidente fatal registrado en la noche del jueves en Morón dejó como saldo la muerte de dos jóvenes de 25 años que circulaban a bordo de una moto de alta cilindrada. El choque se produjo en la intersección de Arenales y Castelli, cuando la motocicleta colisionó contra una camioneta en la que viajaba una familia. La violencia del impacto provocó que ambos ocupantes del rodado menor salieran despedidos y golpearan con fuerza contra el asfalto.
Al llegar los móviles policiales y el SAME, uno de los motociclistas, identificado como Kevin Nicolás A., ya había perdido la vida. Su acompañante, Tomás R., presentaba heridas múltiples y estaba inconsciente, por lo que fue trasladado de urgencia al Hospital Municipal de Morón. Allí los médicos intentaron estabilizarlo, pero falleció durante la madrugada producto de las lesiones internas.
Fuentes de la investigación confirmaron a Oeste Noticias que los jóvenes se desplazaban en una Suzuki de alta cilindrada, y que las primeras pericias indican que circulaban a alta velocidad. Además, se investiga si no llevaban cascos colocados al momento del impacto, una circunstancia que habría influido directamente en la gravedad del desenlace. Los elementos serán analizados por la Policía Científica y la fiscalía interviniente.

El otro vehículo involucrado es una Dodge Journey, conducida por un hombre de 56 años que se dirigía junto a su familia. Tanto él como los acompañantes resultaron ilesos, aunque recibieron asistencia médica preventiva en el lugar. De acuerdo al parte policial, el conductor no se retiró de la escena, fue quien llamó al 911 y colaboró con la atención hasta la llegada de los equipos de rescate. Esto quedó asentado formalmente en el expediente.
A pesar de haber permanecido en el lugar, la Fiscalía dispuso que el conductor quede imputado bajo la carátula de doble homicidio culposo, tal como lo establece el procedimiento cuando hay víctimas fatales en accidentes viales. Sin embargo, se encuentra sin restricción de libertad, debido a que no se detectó riesgo de fuga ni intención de obstaculizar la investigación.
La fiscalía ordenó el secuestro de ambos vehículos, la realización de autopsias a las víctimas, test de alcoholemia y narcotest al adulto que manejaba la camioneta, y un relevamiento de cámaras municipales y privadas ubicadas en el cruce. La Justicia buscará determinar con precisión la velocidad de los rodados, maniobras previas al choque y posibles responsabilidades compartidas.
Vecinos que se encontraban en la zona afirmaron haber escuchado “un ruido muy fuerte, como una explosión” y salieron a la calle al ver la moto destruida sobre la calzada. En el lugar se vivieron escenas de conmoción, ya que familiares de las víctimas llegaron minutos después y debieron recibir contención de personal de emergencia presente.
El caso quedó a cargo de la Unidad Fiscal Nº 4 de Morón, que continuará recopilando pericias para reconstruir el momento exacto del impacto. El informe final de los especialistas será clave para determinar si el accidente pudo haberse evitado y quién debe responder penalmente por la muerte de los jóvenes.








