El Senado rechazó los vetos de Milei y la Marcha Federal Universitaria copó las calles

El Senado de la Nación rechazó este miércoles los vetos del presidente Javier Milei a las leyes de Financiamiento Universitario y de Emergencia Pediátrica, en una jornada marcada por la masiva Marcha Federal Universitaria en la Ciudad de Buenos Aires.

La decisión de la Cámara alta ratificó la vigencia de ambas normas y fue celebrada como un triunfo institucional por amplios sectores políticos, sindicales y universitarios, que advirtieron sobre el impacto negativo que hubieran tenido los recortes impulsados desde el Ejecutivo.

Miles de estudiantes, docentes, no docentes y rectores se movilizaron en el centro porteño bajo la consigna de defender la educación pública y garantizar recursos para el funcionamiento de las universidades nacionales. La convocatoria se replicó en distintas provincias, convirtiéndose en un hecho federal.

El rechazo del Senado se produjo luego de semanas de tensión por el financiamiento educativo. La ley vetada de Financiamiento Universitario contemplaba un refuerzo presupuestario para las universidades nacionales, mientras que la de Emergencia Pediátrica destinaba recursos específicos a hospitales y programas vinculados a la niñez.

Los referentes universitarios advirtieron que sin esos fondos la situación se volvería crítica, con riesgo de suspender actividades académicas, reducir becas y frenar investigaciones. En ese sentido, consideraron el voto en la Cámara alta como una “victoria de la educación y la salud pública”.

En paralelo, la Marcha Federal Universitaria reunió a estudiantes, docentes, gremios y organismos de derechos humanos que marcharon hacia el Congreso de la Nación. Entre los presentes se destacó la participación de gobernadores como Axel Kicillof, quien acompañó la movilización en defensa del sistema universitario gratuito.

Durante el acto central, los oradores coincidieron en señalar que los vetos presidenciales constituían un ataque directo al acceso a la educación y la salud. “Lo que está en juego es el futuro del país y el derecho a que todos puedan estudiar y atenderse sin que el bolsillo sea una barrera”, remarcaron en el documento leído al cierre.

El clima en la movilización estuvo atravesado por fuertes críticas a las políticas de ajuste del Gobierno nacional. Los manifestantes reclamaron previsibilidad en la asignación de fondos para el funcionamiento de las universidades y denunciaron que el veto respondía a una “visión ideológica de desfinanciamiento”.

La combinación del rechazo a los vetos en el Senado y la multitudinaria Marcha Federal Universitaria dejó en claro que el financiamiento educativo y la salud infantil se convirtieron en un eje central del debate político. El mensaje de la calle y del Congreso coincidió en marcarle un límite al avance del ajuste sobre dos pilares históricos de la sociedad argentina.