En la madrugada del 21 de febrero, un importante operativo policial terminó con la aprehensión de tres adolescentes que habían ingresado a robar al supermercado Coto ubicado en la localidad de Castelar, partido de Morón.
El procedimiento fue llevado adelante por personal del Grupo Táctico Operativo (GTO) junto a efectivos del Comando de Patrullas, en el marco del operativo preventivo denominado “Ose Cop 00-005-26 Prevención Motochorros”.
Según informaron fuentes policiales, los efectivos se encontraban recorriendo la jurisdicción cuando detectaron una situación irregular en el supermercado emplazado sobre la avenida Santa Rosa y Alem.
Al llegar al lugar, constataron que uno de los accesos al comercio se encontraba violentado, lo que encendió inmediatamente las alarmas y motivó la intervención inmediata del personal.
Ante la presunción de que podía haber personas en el interior del establecimiento, los uniformados ingresaron con las precauciones del caso, avanzando por los distintos sectores del amplio predio comercial.
Dentro del local, los efectivos visualizaron a tres jóvenes que, al advertir la presencia policial, intentaron darse a la fuga corriendo por los pasillos del supermercado.
Sin embargo, la rápida reacción del personal permitió cercarlos y reducirlos a pocos metros del lugar donde se encontraban acumulando productos.
Los aprehendidos fueron identificados como P. U. E. (16), K. B. (15) y C. T. N. (16), todos domiciliados en la zona oeste del conurbano.
Tras asegurar el perímetro y controlar la situación, los uniformados realizaron una inspección completa del interior del comercio para evaluar los daños y determinar el alcance del intento de robo.
Durante esa revisión, se constató que los adolescentes habían reunido una gran cantidad de mercadería de distinta clase, la cual se encontraba acomodada estratégicamente para ser sustraída.

Entre los productos preparados para el robo había artículos variados, lo que indicaría que los implicados planeaban retirar la mercadería en una maniobra rápida una vez asegurada la vía de escape.
El gerente del establecimiento, identificado como Juan Carlos Ramírez (53), fue notificado de la situación y se presentó para interiorizarse de los daños ocasionados en el acceso violentado.
La intervención fue comunicada de inmediato al Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil N° 2 de Morón, que dispuso las medidas procesales correspondientes para los menores involucrados.
Fuentes oficiales señalaron que la causa fue caratulada como “Robo Agravado”, en virtud de las circunstancias en que se produjo el ingreso al comercio.
La rápida respuesta policial fue clave para evitar que el ilícito se consumara y que la mercadería saliera del establecimiento.
Vecinos de la zona manifestaron preocupación por la reiteración de hechos delictivos en distintos puntos comerciales del distrito.
El operativo se desarrolló sin que se registraran personas heridas, tanto entre el personal policial como entre los empleados del supermercado.
En el lugar trabajó personal de la Comisaría Morón 7ª, dependiente de la Estación de Policía Departamental de Seguridad Morón.
Las autoridades destacaron que el procedimiento se enmarca dentro de una serie de controles y patrullajes intensificados en zonas comerciales.
En los últimos meses, distintos operativos preventivos han sido desplegados con el objetivo de desalentar hechos cometidos bajo la modalidad de “motochorros” y robos organizados.
La investigación continuará para determinar si los menores actuaron por cuenta propia o si existía algún tipo de apoyo externo.
No se descarta que se analicen cámaras de seguridad del comercio y de la vía pública para reconstruir con precisión la secuencia previa al ingreso.
Mientras tanto, los adolescentes quedaron a disposición de la Justicia, que resolverá su situación procesal conforme a la normativa vigente en materia penal juvenil.
El hecho vuelve a poner en debate la problemática de la participación de menores en delitos contra la propiedad y la necesidad de políticas preventivas más profundas.
Desde el ámbito judicial indicaron que se avanzará con las diligencias de rigor para esclarecer completamente el episodio.
El supermercado retomó su actividad normal tras la intervención policial y la verificación de que no existieran riesgos adicionales en el interior del edificio.
Este nuevo caso en Castelar vuelve a encender las alertas en el sector comercial, donde comerciantes reclaman mayor presencia policial para prevenir este tipo de situaciones.
La causa sigue su curso bajo la órbita del Ministerio Público Fiscal, mientras se evalúan las pruebas recolectadas durante el procedimiento.











