Tres efectivos del Servicio de Calle de la Comisaría 1ª de Moreno fueron detenidos en las últimas horas, acusados de aplicar torturas, vejaciones y abusos de autoridad contra personas privadas de su libertad dentro de la propia dependencia policial.
Los detenidos fueron identificados como Diego Gabriel Arias, Cristian Gabriel Abregú y Mauro Damián Gorosito. Todos fueron arrestados en sus viviendas tras una orden del Juzgado Nº 1 de Moreno, en un operativo realizado por la Policía Federal Argentina.
La investigación comenzó luego de una visita sorpresiva de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), que se presentó a inspeccionar los calabozos. Allí se entrevistó con detenidos que denunciaron golpes, desnudos forzados, requisas violentas y comida tirada al piso como castigo.
Pero lo más brutal quedó expuesto con el testimonio de un joven que aseguró haber sido llevado a un despacho del primer piso, donde le exigieron información sobre drogas, lo ataron, lo golpearon y le aplicaron descarga eléctrica usando una palangana, cables y una batería. Según la denuncia, la víctima había sido detenida por consumo y no por venta de estupefacientes.
La causa tomó un giro contundente cuando, durante la inspección judicial sin previo aviso, se encontraron los mismos elementos que el joven describió como parte de la tortura, confirmaron fuentes del caso a Oeste Noticias.
En total, el expediente reúne 11 testimonios, con 10 víctimas directas: una por tortura y el resto por vejaciones, abusos y apremios ilegales. La investigación es llevada adelante por la Fiscalía Nº 7 de Moreno, a cargo de la fiscal Érica Chiessi, con intervención de la jueza Adriana Julián.
Los tres efectivos ya habían intentado evitar la detención solicitando la eximición de prisión, pero la Justicia la denegó. Como los delitos que enfrentan no son excarcelables, permanecerán detenidos mientras avanza el proceso.
La comisaría, en tanto, tenía los calabozos clausurados y aun así mantenía personas detenidas, lo que agrava aún más el caso. Por el momento, no puede alojar ningún detenido hasta nuevas resoluciones judiciales.








