El Cuerpo de Prevención Comunitaria (CPC) avanza con una nueva etapa de capacitación y equipamiento destinada a ampliar su capacidad operativa en las calles del distrito.
La iniciativa contempla la incorporación de pistolas Byrna, dispositivos de intervención que serán utilizados por los agentes luego de completar un proceso específico de entrenamiento.
La formación se realiza con el acompañamiento del Instituto Universitario Vucetich. Incluye contenidos vinculados al uso racional y progresivo de la fuerza, manejo de las Byrna, utilización del bastón tonfa y otros elementos de protección personal.
Además, los agentes reciben instrucción en defensa personal y realizan un programa de acondicionamiento físico.
Desde el municipio señalaron que la incorporación de estos dispositivos forma parte de un plan integral de inversiones en seguridad que comenzó con la recuperación de la capacidad operativa.
Durante el primer año de gestión, se puso el foco en la reparación e incorporación de patrulleros. También se creó la base del Grupo de Prevención Motorizada (GPM) y se relanzó el CPC.
En el segundo año, la inversión estuvo orientada principalmente a la tecnología. Se instalaron 500 cámaras de seguridad, con las que se duplicó la capacidad de videovigilancia del distrito.
También se implementó un anillo digital en los principales accesos, con tecnología destinada al monitoreo de vehículos.
Ahora, en el tercer año, el CPC incorpora nuevas herramientas de intervención y avanza con una capacitación específica para sus integrantes.
La preparación alcanza tanto a los agentes que ya prestaban servicio como a quienes ingresaron a partir de la convocatoria realizada en mayo.
Según explicaron desde el municipio, los integrantes del CPC deben cumplir con un límite de edad de hasta 40 años.
La capacitación apunta a que los agentes puedan utilizar correctamente los nuevos dispositivos y actuar bajo protocolos de intervención.
También se trabaja sobre preparación física, defensa personal y diferentes herramientas destinadas a mejorar la respuesta ante situaciones de riesgo.
La incorporación del nuevo equipamiento también estará acompañada por una reestructuración interna del cuerpo.
De acuerdo con la información difundida, los agentes tendrán uniformes diferenciados según su capacidad técnica y operativa.
El objetivo es que los nuevos integrantes puedan comenzar a desempeñarse en las calles antes de finalizar el año.
Desde el municipio remarcaron que no se trata de la creación de una nueva fuerza, sino del fortalecimiento del Cuerpo de Prevención Comunitaria existente mediante nuevas herramientas, capacitación y una ampliación de su capacidad operativa.
La incorporación de las pistolas Byrna se suma así a las inversiones realizadas durante los últimos años en móviles, tecnología, equipamiento y formación del personal.












