Una peligrosa banda dedicada al robo de vehículos fue desarticulada tras un amplio operativo policial que incluyó persecuciones, allanamientos simultáneos y un enfrentamiento armado que terminó con uno de los sospechosos abatido. El procedimiento se originó a partir del asalto sufrido por una vecina de Ituzaingó, a quien le robaron su camioneta a punta de pistola.
El hecho ocurrió el pasado 9 de febrero por la noche, cuando la víctima, una mujer de 70 años, circulaba en su Toyota Hilux blanca por la zona de Del Lazo y Thames. Allí fue interceptada por dos autos que le cerraron el paso de manera coordinada.
Según a lo que pudo acceder Oeste Noticias, uno de los vehículos frenó bruscamente delante suyo mientras el otro la embistió desde atrás, dejándola completamente encerrada. De inmediato descendieron al menos cuatro delincuentes armados, quienes bajo amenazas le sustrajeron el rodado y escaparon rumbo a la Autopista del Oeste en dirección a Moreno.
Afortunadamente, la mujer resultó ilesa, aunque en estado de shock por la violencia del ataque.
A partir de ese momento, personal del GTO de Ituzaingó inició una intensa investigación que permitió identificar uno de los domicilios donde se ocultaban parte de los integrantes de la banda, en la localidad de Agustín Ferrari, partido de Merlo.
Con esos elementos, la Justicia autorizó una orden de allanamiento. Sin embargo, al momento de ejecutarla, los sospechosos intentaron escapar a bordo del Peugeot 208 utilizado en el robo.
Se inició entonces una persecución que involucró móviles de Ituzaingó y Merlo. Durante la huida, el conductor del vehículo abrió fuego contra los efectivos, lo que derivó en una respuesta policial dirigida inicialmente a las ruedas del rodado con el objetivo de detener la marcha.
Pese a los disparos, el delincuente continuó escapando hasta abandonar el auto y fugarse a pie por varias cuadras. La secuencia culminó en la zona de Álvarez Jonte, donde se produjo un enfrentamiento armado dentro de un domicilio.
Como resultado del tiroteo, uno de los integrantes de la banda, de 30 años, terminó abatido. En su poder se secuestró una pistola calibre .45 que tenía la corredera abierta por falta de municiones.
Dentro de la vivienda también fueron aprehendidos otros dos hombres, mientras que en el patio trasero se halló un Peugeot 308 con pedido de secuestro activo por un robo automotor cometido días atrás.
Durante el procedimiento, un sargento resultó con un roce de bala en una mano, aunque se encuentra fuera de peligro.
Pero el dato más impactante llegó con el resultado del allanamiento: la Policía incautó un verdadero arsenal compuesto por escopetas, revólveres, pistolones, pistolas, cargadores de distintos calibres —incluso uno compatible con UZI—, decenas de municiones, chalecos, balanzas de precisión y otros elementos vinculados al accionar delictivo.
Además, se secuestraron celulares, gorras, guantes y objetos que ahora forman parte de la causa judicial.
La investigación no terminó allí. Este martes 10 de febrero se realizó un nuevo allanamiento en Barrio Matera, Merlo, donde fue recuperada la camioneta Toyota Hilux robada a la vecina de Ituzaingó.

En ese domicilio fue aprehendido un cuarto sospechoso, quien intentó escapar al advertir la presencia policial, pero fue reducido dentro de la vivienda.
Durante esa diligencia también se incautaron chapas patentes, un pistolón calibre 16, documentación vehicular, bolsos y un teléfono celular.

El hombre quedó imputado por los delitos de robo agravado y encubrimiento, y fue puesto a disposición de la fiscalía interviniente.
Fuentes judiciales confirmaron que el Ministerio Público avaló todo lo actuado por el personal policial y ordenó la presentación de peritos de Gendarmería Nacional para las tareas técnicas.
La causa está en manos de la UFI de Ituzaingó, con intervención de la DDI Morón, y se investiga la posible participación de la banda en otros robos automotores registrados en la región oeste del conurbano.
Desde la fuerza destacaron especialmente el aporte del Centro de Operaciones Municipal (COM) de Ituzaingó, cuyas cámaras brindaron imágenes clave para reconstruir la fuga y ubicar a los sospechosos.
El fiscal del caso autorizó formalmente la difusión del procedimiento, al considerar que se trató de una intervención de alto impacto que permitió sacar de circulación armas de guerra y desarticular una organización criminal activa.
Mientras tanto, continúan las medidas judiciales para determinar si existen más implicados y establecer el alcance real de la banda.
Otro golpe al delito en el oeste del Gran Buenos Aires, con un operativo que combinó investigación, tecnología y una respuesta inmediata ante la violencia armada.











