Un nuevo hecho de extrema gravedad sacude al oeste del conurbano bonaerense. Un efectivo de la Policía de la Ciudad fue detenido luego de disparar contra dos jóvenes en la localidad de Ituzaingó, provocando la muerte de uno de ellos y dejando al otro herido. El episodio ocurrió durante la noche del jueves y es investigado por la Justicia como homicidio agravado.
El caso se registró alrededor de las 22:30 en la intersección de las calles Martín Rodríguez y Perdomo, en el barrio San Alberto, una zona con escasa iluminación y abundante arboleda que reduce la visibilidad durante la noche.
Según las primeras reconstrucciones del hecho, el protagonista del episodio es Lucas Adrián Gómez, un oficial perteneciente a la División Servicios Especiales de Tránsito de la Policía de la Ciudad. El agente se encontraba franco de servicio y circulaba en su motocicleta particular acompañado por su pareja.
En ese contexto, dos jóvenes que se movilizaban en otra motocicleta se aproximaron hacia el rodado del efectivo. De acuerdo con la versión que brindó el propio policía, interpretó esa situación como un posible intento de robo.
Siempre según su relato inicial, uno de los jóvenes descendió de la motocicleta y se dirigió hacia él, momento en el cual el agente aseguró haber advertido un movimiento hacia la cintura que interpretó como la posible presencia de un arma.
Ante esa situación, el efectivo afirmó haberse identificado como personal policial y, temiendo por su integridad física y la de su acompañante, extrajo su arma reglamentaria y efectuó varios disparos.
Como consecuencia de los disparos, ambos jóvenes resultaron gravemente heridos. Se trata de Daniel Enrique Kuhne, de 20 años, y Juan Cruz Leal, también de 20 años, vecinos de la zona.
Las víctimas fueron asistidas en el lugar y posteriormente trasladadas de urgencia al Hospital Güemes de Haedo, donde ingresaron con heridas de arma de fuego en distintas partes del cuerpo.
Leal presentaba impactos en la zona de la ingle y el tórax, lesiones que comprometieron gravemente su estado de salud desde el primer momento.
Kuhne, por su parte, había recibido un disparo debajo de la tetilla izquierda, con orificio de entrada y salida, lo que motivó su inmediata atención médica.
Durante varias horas los médicos intentaron estabilizar al joven herido de mayor gravedad, pero finalmente cerca de las 5 de la madrugada confirmaron el fallecimiento de Juan Cruz Leal.
La noticia generó una fuerte conmoción entre familiares, amigos y vecinos del barrio, quienes habían iniciado cadenas de oración a través de redes sociales mientras aguardaban novedades sobre su estado de salud.
De acuerdo con testimonios aportados por allegados a las víctimas, ambos jóvenes se dirigían a jugar al fútbol con amigos al momento del episodio y no tenían relación con ningún hecho delictivo.

Tras el hecho, personal policial acudió al lugar y se iniciaron las actuaciones judiciales correspondientes para determinar las circunstancias en las que se produjeron los disparos.
En el marco de la investigación se secuestraron las motocicletas involucradas y el arma reglamentaria utilizada por el efectivo.
Peritos de la Policía Científica realizaron las tareas de relevamiento en la escena con el objetivo de reconstruir la secuencia del hecho y establecer la mecánica de los disparos.
La causa quedó en manos de la Fiscalía Descentralizada N° 2 de Ituzaingó, a cargo de la fiscal Bonini, quien ordenó la inmediata detención del policía.
El agente fue imputado por el delito de doble homicidio agravado, uno consumado y otro en grado de tentativa, mientras se avanza con la recolección de pruebas y testimonios.
En paralelo, se dispuso que el efectivo sea trasladado para prestar declaración indagatoria ante la fiscalía interviniente, donde deberá ampliar su versión de los hechos.
La investigación también contempla la toma de declaración testimonial de la pareja del policía, quien lo acompañaba al momento del episodio y presenció la secuencia.
Por otra parte, desde la Policía de la Ciudad de Buenos Aires se activó el protocolo interno para estos casos, que incluye la desafectación preventiva del efectivo mientras avanza la causa judicial.
Ese procedimiento administrativo podría derivar, en caso de confirmarse responsabilidades penales, en la expulsión definitiva del agente de la fuerza.
En tanto, familiares y vecinos de las víctimas reclamaron justicia y pidieron el esclarecimiento completo del caso para determinar si el accionar policial estuvo justificado o si se trató de un caso de uso excesivo de la fuerza.











