Se aprobó la interpelación a Lucas Ghi en medio del escándalo por la funcionaria acusada de narcotráfico

El Concejo Deliberante de Morón aprobó este jueves la interpelación al intendente Lucas Ghi, en una sesión marcada por fuertes cruces políticos y acusaciones entre oficialismo y oposición, en el marco de la causa que involucra a la exfuncionaria municipal Luna Suyai Ortigoza, actualmente prófuga de la Justicia tras el hallazgo de más de medio kilo de cocaína en una vivienda de Castelar sur.

La iniciativa consiguió avanzar luego de reunir los 16 votos necesarios para su aprobación, lo que representa un fuerte golpe político para la gestión municipal. Según pudo saber Oeste Noticias, hasta instantes previos al comienzo de la sesión existieron intensas negociaciones impulsadas por sectores del oficialismo para intentar bloquear el tratamiento del expediente.

De acuerdo a lo expuesto durante el debate, el objetivo era evitar alcanzar el número requerido para habilitar la interpelación. En ese contexto, distintos concejales denunciaron presiones políticas, llamados y maniobras de último momento que finalmente no lograron modificar el resultado de la votación.

Con la aprobación ya concretada, ahora el jefe comunal —o el funcionario que él determine— deberá presentarse ante el cuerpo deliberativo dentro de los próximos cinco días hábiles para responder preguntas vinculadas a la contratación de la acusada, los controles internos del Municipio, los mecanismos de prevención y las medidas adoptadas tras el avance de la investigación judicial.

Entre los temas que buscarán esclarecer los concejales figuran los criterios utilizados para el ingreso de personal a la administración local, la existencia de alertas previas y las actuaciones impulsadas por el Ejecutivo tras conocerse el caso.

La votación terminó con 16 votos afirmativos y 8 negativos. A favor se pronunciaron concejales de distintos espacios opositores y también integrantes de Unión por la Patria, mientras que el bloque alineado al oficialismo rechazó el pedido.

Durante la sesión, uno de los conceptos que más tensión generó fue el de una eventual “destitución” del intendente. La concejal libertaria Analía Zappulla sostuvo que, si el jefe comunal no se presenta ante el Concejo, podría abrirse un proceso de remoción. En una línea aún más dura, Ariel Aguilera aseguró que “se va camino a una destitución”.

Las declaraciones provocaron una inmediata respuesta del oficialismo. La concejal Vanina Moro cuestionó duramente la sesión y la calificó como “una operación política” destinada a perjudicar al intendente. Además, rechazó las expresiones relacionadas con una posible salida anticipada del mandatario municipal.

Por su parte, Daniela Cáceres afirmó que “dar explicaciones también es cuidar a los vecinos”, mientras que Diego Spina reclamó públicamente que sea el propio intendente quien se presente ante el Concejo y no otro integrante del gabinete municipal.

Ahora, el cuerpo deliberativo deberá definir la fecha exacta en la que se llevará adelante la interpelación, en una causa que ya genera fuerte impacto político dentro del distrito y mantiene al gobierno municipal en el centro de la escena.