Una persecución policial cargada de tensión terminó de la peor manera en Ituzaingó, donde dos patrulleros del Comando de Patrullas colisionaron violentamente y provocaron que un efectivo resultara gravemente herido.
El hecho se registró en la intersección de Famatina y Tel Aviv, una zona transitada del distrito, cuando los móviles policiales se encontraban realizando tareas de prevención del delito. En ese contexto, detectaron un Volkswagen Bora que permanecía detenido en la vía pública en actitud sospechosa.
Al advertir la presencia policial, el conductor del vehículo aceleró de manera repentina y emprendió la fuga a toda velocidad, dando inicio a una persecución que se extendió por varias cuadras y generó alarma entre los vecinos.
Durante el seguimiento, y en medio de maniobras bruscas para no perder de vista al rodado sospechoso, dos patrulleros terminaron impactando entre sí.
El choque fue de tal magnitud que uno de los efectivos que viajaba en uno de los móviles sufrió lesiones de extrema gravedad.

El policía fue asistido de inmediato por sus compañeros y trasladado de urgencia al Hospital Güemes, donde los médicos constataron fracturas en la cadera, el fémur y una costilla. Aunque se encuentra fuera de peligro, deberá ser sometido a una intervención quirúrgica y enfrentará un largo proceso de rehabilitación.
Fuentes oficiales indicaron a Oeste Noticias, debido a la complejidad de las lesiones, el efectivo permanecerá un tiempo prolongado fuera de servicio y podría requerir la colocación de una prótesis para recuperar la movilidad plena.
En cuanto a los ocupantes del VW Bora, lograron escapar aprovechando el caos generado tras el choque. Sin embargo, las fuerzas de seguridad iniciaron un intenso trabajo de análisis de cámaras de seguridad municipales y privadas para reconstruir el trayecto de fuga.
Los investigadores no descartan que los sospechosos estuvieran por cometer un ilícito o que escaparan luego de haber participado en un hecho delictivo previo, hipótesis que ahora forman parte de la pesquisa.
El episodio vuelve a dejar en evidencia el alto riesgo que enfrentan a diario los efectivos policiales en persecuciones urbanas y reaviva la preocupación por la inseguridad y la violencia en las calles del Conurbano bonaerense.












