Un violento episodio ocurrido en noviembre de 2025 en Gregorio de Laferrere, partido de La Matanza, derivó en la detención de un hombre acusado de homicidio y portación ilegal de arma de guerra, según consta en documentación a la que accedió Oeste Noticias.
De acuerdo a la imputación, el hecho se inició el 1° de noviembre, cerca de las 18:30, en las inmediaciones del microestadio del Club Deportivo Laferrere. Allí, al menos tres hombres a bordo de una camioneta comenzaron a perseguir a otro vehículo tras un incidente vial.
La víctima, que se desplazaba en un auto, habría colisionado previamente con el rodado de los agresores, lo que desató una persecución que se extendió por varias cuadras dentro de la localidad.
Según fuentes de la investigación, los atacantes lograron interceptar al conductor en una intersección, donde el vehículo de la víctima terminó impactando contra un poste de luz. En ese contexto, uno de los agresores descendió armado.
Siempre en base a la imputación, el acusado se acercó a la víctima y, tras recriminarle el choque, efectuó al menos un disparo a la altura del tórax con claras intenciones de causarle la muerte.
El hombre herido fue trasladado de urgencia, pero falleció a raíz de la gravedad de las lesiones, pese a haber sido intervenido quirúrgicamente.
La causa avanzó en la identificación del presunto autor del disparo, mientras que los otros involucrados permanecen prófugos y sin identificar hasta el momento.
En paralelo, la investigación sumó un segundo hecho ocurrido el 13 de abril de 2026 en la localidad de Canning, partido de Esteban Echeverría, donde el mismo imputado fue interceptado por personal policial.
En ese procedimiento, el acusado circulaba en un vehículo y portaba un arma de fuego tipo pistola semiautomática, sin la debida autorización legal, con municiones listas para su uso.
Por este motivo, además del homicidio, la Justicia le imputó el delito de portación ilegal de arma de guerra, agravando su situación procesal.
Fuentes del caso indicaron que el sospechoso permaneció prófugo durante seis meses, período en el que era intensamente buscado por la Policía Bonaerense. Sin embargo, distintas hipótesis apuntaban a que se movía en entornos de “convivencia”, lo que dificultaba su localización.
Finalmente, fue detenido por personal policial de la División Captura de Prófugos de la Policía Federal Argentina, que logró dar con su paradero y concretar el arresto.
La fiscalía interviniente avanzó con la audiencia correspondiente y reunió pruebas clave para sostener la acusación, en una causa que continúa en etapa investigativa.











