Detuvieron en Villa Tesei y Morón a dos acusados de captar juveniles de independiente por redes sociales

La investigación permitió identificar a dos hombres acusados de contactar adolescentes a través de redes sociales, realizar transferencias de dinero y mantener conversaciones de contenido sexual. Hubo allanamientos, detenciones y secuestro de dispositivos electrónicos clave para la causa.

Una investigación por grooming y corrupción de menores derivó en la detención de dos hombres acusados de captar adolescentes vinculados a las divisiones inferiores del Club Atlético Independiente mediante redes sociales y aplicaciones de mensajería.

La causa es llevada adelante por la Unidad Funcional de Instrucción N° 2 del Departamento Judicial Avellaneda-Lanús y contó con la intervención de la Dirección de Investigaciones Cibercrimen de la Policía Bonaerense, que desarrolló una compleja tarea de análisis digital para identificar a los sospechosos.

Según informaron fuentes judiciales y policiales, la investigación se inició tras detectarse distintos episodios en los que adolescentes relacionados con las inferiores del club habrían sido contactados por personas mayores de edad utilizando perfiles falsos y distintas estrategias de manipulación.

Los investigadores determinaron que las maniobras se desarrollaron entre enero y abril de este año. Durante ese período, varios jóvenes recibieron mensajes a través de Instagram, WhatsApp y otras plataformas digitales, donde se les ofrecía dinero y distintos beneficios económicos.

De acuerdo con la pesquisa, los sospechosos realizaban transferencias de dinero a los adolescentes y luego avanzaban con pedidos de fotografías personales, imágenes íntimas y conversaciones de contenido sexual.

Los investigadores sostienen que los acusados buscaban aprovechar la vulnerabilidad propia de la edad de las víctimas y, en algunos casos, el hecho de que varios de ellos residían en una pensión deportiva lejos de sus familias.

La causa permitió reconstruir numerosas conversaciones, movimientos de dinero y distintas evidencias digitales que fueron incorporadas al expediente judicial.

Uno de los aspectos centrales de la investigación fue el trabajo realizado sobre redes sociales y plataformas tecnológicas. A través de requerimientos internacionales y análisis informáticos especializados, los detectives lograron establecer desde dónde operaban los sospechosos.

Según pudo saber Oeste Noticias, los acusados habrían intentado dificultar su identificación utilizando perfiles alternativos, conexiones desde lugares públicos y mensajes configurados para desaparecer luego de ser visualizados.

Sin embargo, el análisis de comunicaciones, movimientos de cuentas y distintos rastros digitales permitió avanzar sobre la identidad de los investigados.

Con los elementos de prueba reunidos, la Justicia ordenó allanamientos y detenciones que se concretaron en Villa Tesei y en la localidad bonaerense de Vedia.

Durante los procedimientos fueron secuestrados teléfonos celulares, computadoras, una tablet, dispositivos de almacenamiento digital, una cámara fotográfica y otros elementos considerados de interés para la investigación.

Además, los peritos avanzarán ahora con el análisis del material secuestrado para determinar si existen más evidencias relacionadas con la causa o posibles nuevas víctimas.

Fuentes del caso señalaron que la investigación continúa abierta y que no se descartan nuevas medidas judiciales a medida que avancen los peritajes sobre los dispositivos electrónicos incautados.

El caso generó fuerte repercusión en el ámbito deportivo debido a que las presuntas víctimas están vinculadas a las divisiones juveniles de una de las instituciones más importantes del fútbol argentino.

Mientras tanto, los dos detenidos permanecen a disposición de la Justicia y deberán responder por las acusaciones formuladas en el marco de una causa que continúa en pleno desarrollo.

Desde los organismos especializados recordaron la importancia de denunciar cualquier situación de grooming y remarcaron que este tipo de delitos suele comenzar con contactos aparentemente inofensivos a través de internet, para luego derivar en conductas cada vez más invasivas y peligrosas para los menores de edad.